viernes, 3 de mayo de 2019

DA AMOR Y RECIBIRÁS AMOR


DA AMOR Y RECIBIRÁS AMOR

Tal vez esto te pasa a ti o le está pasando a alguien muy cerca de ti:

Fue una vez un muchacho, el primero en todo, mejor atleta, mejor estudiante, pero lo que nunca supo fue si era un buen hijo, un buen compañero o un buen amigo. En un día de depresión el muchacho se dejó llevar por la tristeza hasta morir.

Cuando iba camino al cielo se encontró con un ángel y este le preguntó:

-          “¿Por qué lo hiciste? si sabías que te querían...”

A lo que el joven respondió:

- “Hay veces que vale mas una sola palabra de consuelo que todo lo que se sienta... en tanto tiempo nunca escuché: estoy orgulloso de ti... gracias por ser mi amigo... ni siquiera un te quiero mucho...”

Al quedar pensativo el ángel, el muchacho añadió:

-          “Y sabes que es lo mas que me duele?“

El ángel triste le pregunta:

-          ¿Qué?

A lo que él responde:

- “Que todavía espero oírlo algún día..."

Luego de esto el ángel abrazó al muchacho y le dice que no se preocupe por que se acerca a la única persona que siempre le dijo al oído que lo amaba pero que él nunca lo escuchó. Sin embargo, lo está esperando con los brazos abiertos en el reino de Dios.

Moraleja:

Nunca pierdas la oportunidad de decirle a alguien lo importante que es para ti o pudiera ser demasiado tarde...

jueves, 7 de febrero de 2019

¿Cómo te gustaría que fuera tu hijo en un futuro?

Pregunta potente. Deja de leer durante unos segundos, cierra los ojos, respira hondo y piensa en la respuesta.
  • Me gustaría que fuera buena persona, que sea educado y que piense en los demás- dicen muchas madres.
  • Que forme una familia, que tenga hijos y mucha salud.
  • Que sea trabajador, que trate bien a la gente que le rodea, que estudie… Que dé lo mejor de él mismo, que se esfuerce- dicen otras.
  • A mí me gustaría que llegara muy lejos en la vida, que celebre muchos éxitos y que tenga un buen trabajo ¡Qué tranquilidad da eso! ¿verdad? por eso le insisto tanto en que estudie.
¿Y yo? ¿qué quiero que sean mis hijos?
Yo lo que quiero es que mis hijos sean felices.
Yo lo que necesito es que se pongan en la piel de la persona que tienen enfrente, lo necesito. Yo lo que busco es que no juzguen; el juicio es la mayor barrera que hay para el libre pensamiento. Si uno juzga no puede pensar, no puede avanzar, sólo sentencia.
Yo lo que deseo con todas mis fuerzas es que en los momentos de debilidad, que sin ninguna duda tendrán, encuentren la energía necesaria para salir a flote, para levantarse de la caída, para curarse las heridas y llenarse de sabiduría.
como te gustaríaNecesito que huyan de la autocompasión que impide el crecimiento personal, del sentimiento de culpa que destroza a la ilusión; del miedo que decapita a la libertad y que hagan lo que hagan en la vida, tomen el rumbo que tomen, lo hagan por ellos mismos, sintiéndose libres y en paz.
Me gustaría que estudiaran, ¿a quién no?, pero más me gustaría que a lo que se dedicaran lo hicieran por vocación, lo desarrollaran con pasión. Pasión por hacer lo que te gusta y hacerlo bien. Porque ese ingrediente es lo que marca la diferencia.
Me encantaría que expresaran sus emociones sin miedo, que hablaran de ellas con naturalidad, que explorasen sus sombras y que llorasen sus penas. Porque las penas se lloran y las alegrías se celebran.
Lo que de verdad me gustaría es todo eso y lo mejor de todo, lo que mueve mi ciclo vital, lo que hace que me levante cada mañana con una sonrisa, es que en buena parte, todo eso, todas esas poderosas cualidades, dependen fundamentalmente de nosotros: sus papás. 
Tomado de https://www.luciamipediatra.com/futuro/